Por Luis Felipe Vélez
Texto curatorial de la exposición «Confluencias», realizada en la Galería G19, la cual se abrió al público desde el 6 de diciembre del presente año.
Una confluencia es el lugar donde aguas de distintas corrientes o ríos se unen para formar un cauce, también es la acción de la reunión, donde muchas personas vienen de diversas partes a concurrir en un sitio. Motivados por el trabajo en común, esta exposición muestra los resultados del taller de dibujo I a cargo del maestro y artista Wilson Díaz para la 3ra cohorte del plan de profesionalización, Cali. En ella, encontramos diferentes reflexiones sobre la cotidianidad, los fenómenos sociales, las inquietudes personales, profesionales y sobre todo la mirada a través del crisol de la experiencia de cada uno de los y las participantes. Partiendo del dibujo, interpretaron la realidad en otras técnicas como el grabado y la pintura, para invitar a pensar el entorno desde otras perspectivas y saberes, ampliando el conocimiento de nuestro mundo para reunirnos en las posibilidades que nos ofrece la creación.

Cada pieza es una representación de lo real según un camino transitado entre las jornadas. Agrupadas en las diferentes visiones de sus intereses, cada uno toma sus perspectivas para establecer relaciones emocionales con el recuerdo, la familia o para cuestionar la agresión contra el territorio, más que una geografía, como un cuerpo que sufre los embates del día a día, de la colonización del pensamiento y el sometimiento de las tradiciones a las miradas tecnológicas que ignoran el pasado ya vivido. Es en ese desprendimiento de la naturaleza en manos del llamado progreso, que la violencia contra los cuerpos y la memoria tiene su punto álgido. Desde ahí entonces, las obras presentadas ofrecen miradas que dialogan con estas situaciones, cuestionando la historia y la manera en que ésta es construida para dar valor a lo íntimo, ancestral y en cierta medida, lo originario.




Esta exposición es una invitación a volver a pensar en lo auténtico, en lo colectivo, en el trabajo de un grupo que ya trae sus propios andares y vivencias, pero que a su vez está empezando un camino en conjunto en la colectividad, en la familia que se elige, en las luchas que se comparten. Somos un camino que se construye en el día a día, vamos fluyendo por la vida en su cauce, sin ser dos veces las mismas personas como diría Heráclito, en el cambio constante. Somos un río que se cruza con otros para ser más, para ser una unidad y arrastrar con mayor fuerza; que sea este el inicio del torrente de la creación, que sean estas piezas una extensión de su motivación.
Sean todos y todas, bienvenidos.
Cali, 2023
