Cuerpos, territorio, representación y otras topologías
Por Azul
“Discursos barriales para que la academia lea algo de orden”
Azul
Antecederse a la obra y pensar en el contexto como un momento fundamental en el proceso plástico y en la creación de pensamiento, es lo que me lleva a reflexionar sobre cómo el arte aparece como un puente que conecta el mundo individual del artista, con el mundo colectivo; como un cruce, o una polinización de sentidos y realidades, donde el pensamiento evoluciona genéticamente, creando nuevas narrativas.
Para profundizar más sobre esta reflexión, me gustaría hablar de la obra de Cflef, un artista caleño, nacido y criado en el oriente de Cali, específicamente en el barrio Vallegrande (Transilvalle). En un ejercicio de caminar la palabra, Cflef y yo anduvimos las calles de su barrio. En ese recorrido, conocí algunos puntos de encuentro, referencias urbanas y afectivas, aspectos relevantes que condicionan las performatividades de cuerpos disidentes, y el origen simbólico de varios personajes que habitan sus pinturas.
Caminar el barrio no fue un ejercicio de estudio o documentación, sino un gesto de contemplación: una forma de estar, de observar con atención, de reconocer todo lo que compone ese pequeño ecosistema social que se transforma en materia sensible dentro de su obra. En este sentido, el contexto es lugar; es el barrio Vallegrande, con sus dinámicas propias, su lenguaje, sus tensiones y sus formas de habitar. Es ahí donde la obra de Cflef se enraíza, no como una representación literal del territorio, sino como una transposición sensible de vivencias, cuerpos y memorias que lo componen. El contexto no es entonces un marco externo, sino una fuerza que atraviesa la obra y al artista.
Pensarse en el oriente de Cali desde la homogenización, es uno de los juicios más frecuentes cuando la mirada es externa. Sin embargo, quienes habitamos el oriente de Cali sabemos que las dinámicas cambian según las condiciones del contexto: los códigos, los símbolos, los gestos, las jergas… se transforman según las necesidades de los grupos sociales, de los sujetos. Podemos nombrar estas construcciones como heterotopías, como contra-espacios que condensan distintos ecosistemas sociales, donde coexisten temporalidades múltiples, imaginarios en disputa y formas de habitar que se alejan de la norma. Foucault (1984) define las heterotopías como:
“lugares reales, efectivos, que están delineados en la institución misma de la sociedad […] una especie de utopías efectivamente realizadas, en las que los emplazamientos reales […] están al mismo tiempo representados, contestados e invertidos”
(traducción propia, basado en Jay Miskowiec)
La obra de Cflef, no solo representa el barrio, lo resignifica, lo atraviesa con otras posibilidades, lo convierte en un lugar donde el arte revela aquello que usualmente permanece velado o incomprendido desde fuera.

“Mi trabajo construye una narrativa desde ahí, como de estas personas que están en la oscuridad, que han sido siempre invisibilizadas. Eso influye mucho desde los parches que yo tuve, porque fue un parche culturalmente de personas barriales muy distintas cada una entre sí, pero que cada una aportó algo muy particular. Y era como desde lo experiencial, tanto en adquirir lo que es una inteligencia de calle, o malicia de calle, de uno como saberse mover en el espacio”
Entrevista a Cflef, mayo 19 de 2025.
Adentrarse en la noche y pensarla como un contra-espacio, nos lleva a reconocer otras realidades alternas, esas que con la luz del día se resguardan casi por obligación. La noche es el encuentro sin falta; mientras unas tensiones se disipan, otras mutan o se entrelazan. Es en ese margen donde aparecen nuevas formas de existencia, lenguajes cifrados, estrategias de sobrevivencia y afectos que no encuentran lugar en el tiempo social hegemónico.
En la serie en proceso titulada “Sueños ante pasados”, se puede ver cómo la simbología de la noche encuerpa un sentido más espiritual. Su investigación lo conecta con la cultura vudú de Benín, Togo y Nigeria, donde existen los Zangbetos: guardianes de la noche que cuidan y protegen a la comunidad, patrullan las calles para vigilar y detectar ladrones, brujas y otros malos espíritus. Cflef establece una relación significativa entre los Zangbetos y las personas de su barrio que habitan la oscuridad. En su contranarrativa, estas personas se convierten en Zangbetos: figuras que permiten trazar un contraste entre el barrio y su contemporaneidad, vinculando las condiciones históricas de lo negro con las realidades sociales actuales.

De la serie titulada: “Sueños ante pasados” /Óleo sobre lienzo/ 35x 50/ 2024
Darle esta connotación a los cuerpos que han sido no solo agredidos, sino también sistemáticamente abandonados, es lo que hace que su obra sea tan contundente. Los espíritus de la noche, encarnados en estas figuras, se piensan el barrio desde la centralización, como si, por un momento, el centro fuera la periferia.
Raziel Sosa Mendieta (2025), en un video de TikTok, menciona:
“Desde antaño, los discursos sobre el barrio han sido formulados por sujetos que no habitan el barrio. Las experiencias que pretenden estudiar, y sobre las cuales pretenden ejercer un dominio, no las conocen. Hablar sobre el barrio sin habitar las experiencias que se viven en los barrios es una manera en la que la cultura dominante ha reforzado no solo los arquetipos de violencia y exoticidad sobre nosotros, sino también su dominio y su superioridad como miembros de una cultura no barrial, de una cultura estudiada, de una alta cultura, haciendo del barrio una cosa homogénea que siempre ha existido”
Es decir, como si el barrio no pudiera transformarse ni construir otras realidades. Las imágenes que se generan a partir de estos discursos no solo alienan el imaginario colectivo, sino que también nos hacen creer que quienes habitamos el barrio estamos condenados al estigma y la marginalización como un destino inevitable. Por eso es preciso cuestionar e incomodar —desde un pensamiento sensible y disruptivo— las narrativas que perpetúan el clasismo, la violencia y la deshumanización de los cuerpos barrializados.
Desde esta perspectiva, la obra de Cflef resiste desde adentro estos arquetipos que no representan las realidades vividas en los territorios. En la serie titulada PATDE (Prácticas Artísticas Terco-Decoloniales desde el Barrio), específicamente en la obra El verdugo, Cflef propone una metodología desde un proceso decolonial. Este proceso cuestiona incluso las metodologías que pretenden representar el barrio desde afuera. La obra se estructura en tres momentos: la muerte, el duelo y el verdugo.

De serie titulada PATDE (Prácticas Artísticas Terco-Decoloniales desde el Barrio) el verdugo/Óleo sobre tela roja/2024
“Estos tres momentos tienen una reflexión muy puntual —dice Cflef— y es hablar del proletariado, de cómo las personas negras están de alguna forma sometidas a esta condición donde tienen que trabajar para vivir y para comer”
En el tercer momento (El verdugo), aparecen elementos cotidianos profundamente cargados de sentido, como el plato de comida. Este no es un elemento cualquiera: es una construcción simbólica barrial, una expresión de clase, de necesidad, de ingenio, de supervivencia. La comida —el huevo, el arroz, los frijoles, el plátano, las papas fritas, la presa de pollo asado, la salchipapa— no solo alimenta, sino que habla del territorio, de la historia migrante, de la precariedad sistematizada y de una cultura que se las arregla para sostener la vida con lo que tiene a la mano.
Aunque estas combinaciones pueden encontrarse en muchos barrios, cada una está atravesada por su contexto particular. Profundizar en estas formas de construir identidad territorial, permite identificar las estructuras de poder que moldean los imaginarios colectivos. En muchos de ellos, las personas que habitan territorios barrializados son privadas del acceso a una vida digna, a la salud, a la educación. Para mantener ese control, el sistema desplaza la culpa hacia dentro del mismo barrio: convierte al sujeto en su propio verdugo. De esa forma, se justifica la desigualdad y se naturaliza la brecha. Se establece una jerarquía simbólica, una especie de casta moderna donde el territorio solo importa si confirma su caricatura: violencia, desorden, fracaso.
Esta serie antecede lo que será su próximo trabajo: Transilvalle. Al ser su antecedente, construye un discurso que viene tejiendo un pensamiento crítico sobre la barrialidad. En este ejercicio de reflexión, Cflef se da cuenta de cómo el proletariado afecta y acondiciona lo que él llama “el bandidaje”: un tipo de criminalidad que no nace por elección, sino como consecuencia del abandono del Estado. Las mismas estructuras que producen carencias también producen al personaje socialmente señalado como “el villano”.
En su obra, Cflef incluye una frase que condensa muchas capas de sentido:
“Como soy el malo, yo no merezco su comprensión”
Esa afirmación es dura, pero certera. Denuncia cómo se configura el juicio moral sobre los cuerpos negros y pobres, especialmente cuando están atravesados por estéticas no hegemónicas. El “malo” no es comprendido porque su historia no importa, porque su humanidad ha sido descartada antes de ser conocida. El sujeto barrializado no es visto como alguien con preguntas, deseos o dolores, sino como un enemigo potencial. Y por eso no se le escucha, no se le comprende, no se le perdona.
Este “malo” se encarna en el personaje de El verdugo: un cuerpo codificado y criminalizado desde su estética. Lleva chanclas, sudadera Adidas —marcas resignificadas por el uso popular—, cortes de cabello distintivos, trenzas que dialogan con tradiciones afro, blinblineo, brillo, oro falso y oro verdadero. Su cuerpo irradia presencia. Pero también es silenciado: no tiene boca.
Esa ausencia de boca no es una omisión ingenua. Es una declaración: en el imaginario dominante, este cuerpo no tiene derecho a narrarse a sí mismo. Su imagen ya ha sido hablada por otros, desde el prejuicio, desde el miedo, desde el estigma. La pintura pone en evidencia cómo se consolidan arquetipos como el “vago” o el “ladrón”, y cómo frases como “lo mataron por…” operan como justificación de violencias sistemáticas. Esa violencia no es solo física, también es simbólica, pues niega la posibilidad de agencia, de deseo, de belleza.
El agenciamiento de su estética, entonces, se vuelve una forma de resistencia. Una manera de reclamar el derecho a ser, a estar, a vestir, a lucir y a ocupar el espacio desde la diferencia. La mirada que propone Cflef en su pintura, desestabiliza el juicio y lo convierte en pregunta: ¿qué hemos aprendido a temer y por qué? ¿Qué historias no nos permitimos escuchar? Pensar el arte desde el barrio no es solo una cuestión estética o temática: es un gesto político, afectivo y territorial. La obra de Cflef no busca redimir al barrio ni romantizar la precariedad; lo que hace es activar otras formas de mirar y contra-narrar, desde lo vivido, desde la experiencia, desde lo cotidiano que resiste.
En lugar de reproducir los discursos de la alta cultura o de los imaginarios ajenos, su obra habla con la voz del territorio y de la memoria popular, y en ese gesto desarma los juicios dominantes. La estética que propone no está hecha para agradar, sino para incomodar, para hacer visible lo que ha sido negado, silenciado o estigmatizado. Quizás de eso se trata pensar lo barrial desde adentro, de nombrar los códigos propios, de reclamar el derecho a narrarnos desde lo que somos y desde lo que aún estamos imaginando ser. Porque los territorios barrializados no son una condena.
Cali, 2025
@azul_río
Referencias
- Foucault, M. (1984). Of other spaces: Utopias and heterotopias (J. Miskowiec, Trans.). Architecture /Mouvement/ Continuité, (October), 1–9. Recuperado de https://web.mit.edu/allanmc/www/foucault1.pdf
- Cflef. (2025). Entrevista personal realizada por [Azul], 19 de mayo de 2025.Cfle.
- Cflef. (s.f.). Sueños ante pasados [Serie de obras inéditas]. Imagen cortesía del artista.
- Raziel, S. M. (2025). Desde antaño, los discursos sobre el barrio… [Video]. TikTok. (https://www.tiktok.com/@usuario/video/xxxx)
- Cflef. (s.f.). Serie PATDE: Prácticas artísticas terco-decoloniales desde el barrio [Obra de arte inédita]. Imagen cortesía del artista.
- Cflef. (2025). Entrevista personal realizada por [Azul], 19 de mayo de 2025.Cflef.

