Por: Orlando Cruz Vera
En agosto de 1962, la editorial de Marvel Comics, antes llamada Timely Comics presentó el personaje de Spider-Man escrito por Stan Lee e ilustrado por Steve Ditko, cuya historia es conocida no solo por todo fan de las historietas sino por cualquier persona en general, ya bien sean jóvenes, adultos o añejos. En este, con un precio de solo 12 centavos de la época, se presentaba la historia de Peter Parker, un joven nerd de Queens, Estados unidos, que vivía junto a sus tíos, Ben y May Parker, y que, como es sabido después de ser mordido por una araña radioactiva que le otorga super poderes, los utiliza en un principio para su propio beneficio y después, al darse cuenta del asesinato de su tío, piensa que puede utilizarlos para detener y hacer justicia con el ladrón.
Desde esta perspectiva entonces, se plantea el tema del poder y la responsabilidad, la ideología que manejan personajes como Spider-Man, Superman, Batman, entre otros; la capacidad de ser, de mantenerse fiel a sus ideas, el valor que generan éstas y si en realidad estas ideologías son justificables en un mundo envuelto en violencia como el nuestro. Volviendo a Spiderman, recordemos el final de aquel Amazing Fantasy #15 que termina con un panel de Peter alejándose en la noche con el texto del narrador diciendo “Y una figura delgada y silenciosa se desvanece lentamente en la creciente oscuridad, consciente al fin de que en este mundo, junto con un gran poder, también debe venir una gran responsabilidad“
La frase, originalmente no fue dicha por el tío Ben, sino por el narrador de la historieta, la película de Spider-Man 2002, protagonizada por Tobey Maguire y dirigida por el cineasta Sam Raimi cambió y popularizó la idea de que el tío Ben fue quien la dijo, pero realmente tiene otros orígenes. Cicerón en las Disputas Tusculanas por ejemplo, hace referencia a la espada de Damocles, aquella idea de un constante peligro encima de un sujeto en una situación de poder, en el caso de la historia original, el peligro de la vida lujosa de un rey, el poder para mandar y la responsabilidad de hacerlo bien. Otras referencias de la icónica frase vienen del autor Francés Voltaire o Winston Churchill, militar y ex primer ministro, quien también creía en una ideología similar, pero esto, ¿cómo nos habla realmente de nosotros?
Poder y responsabilidad se traducen en una carga simbólica la cual no es acuñada y abalada por todo el mundo debido a las implicaciones que posee, principalmente la que el mismo Spider-Man interpreta de ésta, el deber actuar debido al poder ya que la inacción significa no cumplir con sus propias expectativas, aquellas donde siempre debe ayudar al otro, sea o no inocente de todo pecado. Podemos ver ideas similares en otros personajes como Superman y Batman, mientras que uno decide no matar porque no lo ve necesario el otro es un personaje traumatizado con la idea de la muerte y conocedor del hecho de que, si asesina, se continuará con el ciclo de violencia de su ciudad lo cual conlleva a este dualismo de poder y responsabilidad.
Cada uno de estos personajes decide de su propia manera el por qué no quitarles la vida a los criminales; a grandes rasgos siempre hay un respeto por la vida, la salud del otro y su transformación, la idea de que la peor persona puede cambiar, si realmente lo intenta. Esa idea de rehabilitación y reintegración a la sociedad hoy en día la podemos ver en algunos sistemas carcelarios de países como Noruega y Finlandia cuyas cifras se destacan por sus rasgos positivos en la rehabilitación, en procesos que han demostrado sus frutos. Incluso así, ¿todo el mundo puede ser mejor persona, incluso el peor asesino, violador, traficante o genocida? ¿La idea de rehabilitación justifica la ideología de estos personajes?
Desde la sociología por ejemplo hay puntos de vista muy definidos, Juan Esteban Muñoz Muñoz, representante de este campo nos comenta que tener la posibilidad de hacer algo como lo dicho y no hacerlo “es la máxima idea de nobleza a la que se puede aspirar, aún en la capacidad de herir mortalmente, optar por no hacerlo y siendo consciente de que el fin no justifica los medios, complejiza las cosas, removiendo la idea de las escalas de grises para luchar por un blanco absoluto, una lucha que también inspira a otros, y así mismos a ser mejores.” Muchas veces se sataniza la idea del héroe en beneficio de estas llamadas ideas grises, se justifica esto con la existencia por ejemplo de personajes completamente negros digamos, que representan a sus contrapartes, como el Joker o el duende verde, pero solemos ignorar un hecho sencillo, en la cotidianidad, nuestra realidad, no existe un payaso rey del crimen ni un suero que te vuelva super poderoso y loco, sin embargo si existen las ideas que estos cargan, el bien y el mal, y sobre todo el poder sin responsabilidad.
Puesto que estos personajes son completamente ficticios, pueden funcionar bajo sus propias reglas, como la idea de un mundo en donde Superman se retira y entra en crisis ya que no existe la fuente de inspiración como se ve en el Action Comics #775 «What’s so funny about truth, justice and the american way?» cuya adaptación al cine se llama «Superman contra la elite” en el que tras la aparición de héroes más violentos que asesinan a los criminales, Superman se ve desilusionado y decide apartarse, es ahí cuando esta sociedad se da cuenta de la dificultad, casi imposible, que es poner sobre los hombros de una persona la decisión de quien vive y quien muere, pero no hablemos de una sola persona entonces, hablemos de un sistema político, de una organización o de un estado, ¿es entonces justificable en estos sistemas dar la pena de muerte? No.
En ese sentido, el Estado moderno solo puede definirse en última instancia a partir de un medio especifico, al igual que a toda asociación política le es propio el de la coacción física. “Todo estado se basa en la fuerza” dijo Trotski en Brest-Litovsk y siguiendo con Muñoz sobre el tema es claro que:
“Todo Estado se basa en el monopolio de la fuerza, el monopolio de la disciplina y el castigo, incluso en el monopolio de la venganza. Pero desde mi perspectiva, el Estado nunca debería tener la decisión de matar, en la película “La haine”, mencionan en una parte que los policías están para defendernos de los criminales, pero ¿Quién está para defendernos de ellos?, en este caso ¿Quién estaría para defendernos del nuevo poder estatal’ Un gobierno es mayor que sus dirigentes, pero no podemos olvidar lo social, por tanto lo político, somos nosotros y las relaciones sociales, es decir, humanos; y un humano no debería tener la potestad de matar al otro puesto que también quita el factor más importante; la posibilidad de redención”.
Entonces, ¿se justifica la idea del poder y la responsabilidad, inclusive con su regla de no matar? Personalmente, sí y más aun teniendo en cuenta lo que representan estos personajes, en muchos sentidos no son solo personajes de ficción hechos para vender, también son ideas, son apoyos y en totalidad, son representación del amor que hay detrás de cada uno de sus trazos o líneas de diálogo, muchas veces creadas para inspirar, apoyar, entender y darle estabilidad a las personas que no la tienen, como dijo Banksy “El arte debería consolar a los perturbados y perturbar a los cómodos” y eso es lo que hacen estos personajes, aquí en nuestro mundo, en los chicos y jóvenes o en los adultos y añejos o allí, en sus páginas eternas, en donde la inspiración que traen los héroes siempre estará y en todos los mundos siempre habrá un Superman, siempre existe un símbolo de justicia, de paz, de entendimiento y en el rincón de las páginas, en el último panel, en donde se encuentra nuestro universo sin él, nosotros lo creamos.
Cali 2026




