Por: Luis Felipe Vélez
Sergio Zapata, construye universos distópicos para explicar el presente. Su obra se pregunta por la existencia, su relación con el mundo físico y la dualidad del ser humano frente a la naturaleza. Bajo la consigna de “recuerda que morirás” esta muestra alude a la finitud de la vida y la forma como se transforma el medio y el habitad en que vivimos. Con una estética cercana al dieselpunk[1], pone en tensión los mecanismos convencionales de representación de la historia del arte, asignando a los materiales nuevos sentidos, así, por ejemplo, el fuego es usado en sus obras, como una “herramienta expresiva, entendiendo éste como un elemento dual, que posee la capacidad de crear y destruir” (Zapata)



Sus piezas abordan las relaciones entre lo bidimensional y tridimensional, cuestionando a su vez, las cualidades físicas y materiales de las imágenes representadas, dando nuevas características al soporte; de esta manera, establece un dialogo con el proceso de cambio como un momento más, un suceso más. Es precisamente este concepto, el de suceso, el que Zapata toma desde el campo de la matemática física, para ver la realidad desde otra perspectiva, cuestionando los usos y técnicas empleadas desde la modernidad.




El horizonte de sucesos determinará en su trabajo este proceso de finitud, al encontrarnos en un punto de no retorno por el exponencial uso de la naturaleza para la explotación particular. Su obra nos enfrenta al interrogante por el futuro, mismo que tenemos en nuestras manos y que depende de las decisiones de algunos personajes, como aquellos que vemos en sus piezas, tan alejados de quienes somos, pero con la responsabilidad de lo que seremos.
Bogotá 2023
[1] Es una subcultura que combina la estética de la tecnología basada en el motor diésel del período de entreguerras hasta la década de 1950 con tecnología retrofuturista y sensibilidades posmodernas.