Textos curatoriales escritos en colectivo por Luis Felipe Vélez, Adriana Castellanos Olmedo, Luz Stefani Calderón, Marcela Peláez, Thania París. *
Habitar una Ficción
Frente al devenir de las acciones, construimos mundos posibles para habitar, para desencadenar el día a día mientras todo se va haciendo de acuerdo al orden simbólico establecido. En medio de ello, habitamos de manera reiterada hasta crear la cotidianidad, que en esta propuesta se representa desde las diferentes formas en que cada artista experimenta con su contexto para crear nuevas realidades.
Las obras aquí reunidas, ensayan otras formas de comprender su entorno, ya bien sea por la forma en que lo atraviesan situaciones políticas, culturales o personales, existencias construidas desde la metáfora del progreso en donde se encarnan los discursos que sustentan nuestra idea de lo real. Las piezas en su conjunto son un símbolo del dolor, de los territorios imaginados, de las búsquedas personales, del tiempo vivido para representar lo no dicho, pero que es sentido a través de los objetos que dan forma a quienes somos.
Esta exposición cuestiona la noción de un solo lugar para habitar desde múltiples miradas que con los signos ficcionan los espacios de los que brota a su vez la experimentación como una forma de creación.



Ancestral Gangsta, 2025.
Romario Paz
Instalación / Escultura
Variables
En Ancestral Gangsta, Romario Paz crea una escultura que evoca la fuerza simbólica del vestir en la cultura hip hop. Diez réplicas de zapatillas NAFO, un pantalón ancho, una pañoleta y una gorra conforman un cuerpo invisible que no se posa en un maniquí, sino en una estructura ligera de alambre. La ausencia de rostro permite que cualquier persona negra pueda reconocerse en esta figura, que se erige como ancestro, deidad y memoria viva.
La obra dialoga con los códigos de moda que marcaron la infancia y adolescencia del artista en el oriente de Cali, influenciados por videojuegos como GTA: San Andreas y por la cultura musical afroamericana. Estas prendas, símbolos de deseo y pertenencia, se convierten aquí en un espacio de resistencia y dignificación.
Al contemplar cada objeto, se revela la manera en que el barrio resignifica elementos de la cultura afroamericana para hacerlos propios, tejiendo identidades colectivas. La escultura no solo refleja un contexto, sino que lo eleva: en la negritud y en la oscuridad se encuentra poder, refugio y una afirmación ancestral.
Mis ancestros son personas del futuro que conocí en el pasado, 2025.
Romario Paz.
Animación en loop / dibujos en carboncillo
1:55 min
Esta animación en loop, realizada con dibujos en carboncillo, presenta a una serie de personajes masculinos que se desplazan hacia un libro central. Sus movimientos de entrada y salida del encuadre generan una acumulación que termina oscureciendo el objeto, símbolo de memoria y de búsqueda de identidad.
El gesto repetitivo nunca se detiene: cada figura que entra y se desvanece refuerza la idea de un ciclo continuo de autodescubrimiento, en el que las presencias se superponen como capas de tiempo y de relaciones afectivas.
En esta pieza, Romario Paz resignifica la oscuridad como lugar de encuentro y potencia, donde lo negro —tradicionalmente estigmatizado— se afirma como resistencia. Los personajes no son solo cuerpos individuales, sino manifestaciones colectivas de ancestros y memorias truncadas, que regresan para guiar desde la sombra.
El ritmo circular de la animación se convierte en metáfora de la identidad afrodescendiente como un tejido en constante construcción, atravesado por el pasado, el presente y el futuro.


Altar para Estela, 2020.
Cindy Muñoz Sánchez
Archivo fotográfico familiar intervenido /
Fotografía impresa en tela
250 cm
En esta obra, Cindy Muñoz crea un altar simbólico a partir de una fotografía familiar de su madre yuxtapuesta digitalmente con la imagen del altar que ella misma construyó en el río durante una acción performática. El resultado es una fotografía en gran formato impresa sobre tela, donde se superponen fuego y elementos rituales. Este gesto responde a la necesidad de reconstruir espacios de memoria frente a la ausencia, de levantar un lugar donde habitar el duelo y darle un lugar de presencia a su madre.
El montaje se acompaña de un tejido elaborado con prendas de su familia, al que Muñoz llama “tejido familiar afectivo”. Este entrelazado recoge fragmentos de la existencia de su madre, de la suya propia y de sus seres cercanos, reconociendo también su herencia indígena como raíz y sostén.
La instalación se completa con fotografías que registran la construcción del altar. En conjunto, Altar para Estela se convierte en un archivo afectivo y político, donde la memoria materna se dignifica y se proyecta como un espacio vivo de resistencia y continuidad.



TPA, 2019
Henry Salazar.
Instalación / Escultura
Madera, alquitrán, hierro
TPA- sección A: 206 x 114 x 50 cm
TPA- sección B: 154 x 70 x 44 cm
TPA- sección C: 134 x 89 x 108 cm
TPA- sección D: 186 x 50 x 74 cm
TPA- sección E: 42 X 63 X 63 cm
Cinco piezas de madera y hierro negras recubiertas de alquitrán se derriten como ruinas de un proyecto inconcluso. En esta obra, Henry Salazar retoma el Plan Piloto de Tumaco (1947-1949), diseñado por los discípulos de Le Corbusier, Sert y Wiener, que pretendía llevar la modernidad lecorbusiana al Pacífico tras el gran incendio, pero esa ciudad nunca llegó a existir.
Lo que vemos son sus fantasmas: varillas que asoman como huesos, vigas a medio hacer, planchas interrumpidas. El alquitrán, material empleado para repeler la humedad, aparece aquí desbordado y goteante, como si el mismo proyecto se deshiciera bajo el peso del tiempo, del sol o del fracaso.
Esta instalación plantea una tensión entre el territorio real y los sueños urbanísticos impuestos desde afuera, al contemplar los restos de un progreso importado que jamás se arraigó en el territorio. En estas formas inacabadas no hay futuro ni pasado determinados, sino la persistencia de una promesa incumplida que todavía proyecta su sombra sobre Tumaco.


Si defiendo el territorio… 2019
Eblin Joban Grueso Cuero
Instalación
350 x 170 cm
El aire se torna pesado. Una sábana sucia —camilla, ataúd, sostén— aparece como soporte de un cuerpo que en realidad no se encuentra; en su lugar, una mata de plátano con bidones de agua. ¿Es esta solo una imagen del quehacer cotidiano en Santa María de Timbiquí, donde nació el artista, o el destino forzado de quienes defienden la tierra: líderes sociales, ambientalistas y víctimas históricas cuyos cuerpos permanecen ausentes pero reconocibles en la memoria?
Eblin nos transporta a un espacio ritual, solemne, confrontando esta imagen sobre atriles religiosos que, en este contexto, parecen abordar la fragilidad de la vida sostenida por instituciones incapaces de protegerla.
En esta instalación, lo cotidiano se entremezcla con una violencia que a veces parece igualmente cotidiana, pero no menos dolorosa.



Incidentes de un viaje al borde del río (Dinosaurios Blancos), 2022
Mónica Restrepo
Escultura en papel / Instalación sonora
200 x 100 x 120 cm
En Incidentes de un viaje al borde del río, Mónica Restrepo construye una broca tricónica en papel de libros de códigos mineros colombianos; que, arrastrada por una operaria, recorrió la ribera del Magdalena hasta Barranquilla. Lejos de quedar fijada en ese primer recorrido, la broca sigue siendo arrastrada por la artista en distintos trayectos urbanos, hasta llegar a este lugar. En su deriva por calles y paisajes, se carga de significados colectivos y memorias locales, interpelando la historia industrial y sus violencias, y desatando especulaciones artísticas, culturales, laborales y administrativas.
La broca aparece aquí transfigurada en un objeto híbrido: reliquia arqueológica, fósil industrial y ficción especulativa, que se activa por un relato sonoro que emerge de la pieza. La escultura, frágil y monumental a la vez, encarna la tensión entre la permanencia y la inevitable erosión de los materiales, evocando las huellas del extractivismo en el territorio.
El trabajo de Restrepo vincula elementos de ciencia ficción con una crítica a las lógicas de explotación que marcan el desarrollo económico de una región. La pieza cuestiona y evidencia lógicas extractivistas que atraviesan diversos ámbitos de la vida y pone de manifiesto la potencia de la huella, del vestigio, lo que es visible pero que refiere a mucho más de lo que se ve y sobre aquello que, aun siendo efímero, deja marcas perdurables.
Cali 2025
Fotografías por Olga Brutau @bru.tau
* Habitar una ficción es resultado del proyecto de investigación «Habitando una ficción» ganador en convocatoria del Instituto Departamental de Bellas Artes
