Amores, Alma Brutal

Por: Luis Felipe Vélez F.

Texto curatorial presentado en la exposición Amores de Alma Brutal

Bienvenides a la danza, al baile de los cuerpos que se buscan, mitades que van y vienen tratando de encontrarse y unirse, ser. Como si un cuerpo pudiera contener lo múltiple, como el del andrógino narrado por Platón en El Banquete, por ejemplo, donde los seres humanos eran originalmente entidades completas: cuerpos esféricos, dobles, con dos rostros y cuatro brazos, portadores de una plenitud que desafiaba incluso a los dioses. Castigados por su arrogancia, estos cuerpos que somos nosotres, fueron divididos en dos y condenados a buscarse eternamente como si algo faltara desde muy dentro ¿estamos entonces incompletos?

«Amores» explora el mito del andrógino como un territorio simbólico donde se cruzan el deseo, la identidad y la transformación. Reinterpretando un relato antiguo, Alma Brutal se expande hacia preocupaciones contemporáneas sobre el género, el cuerpo y la construcción de la subjetividad, estos seres son un campo de tensión entre unidad y fragmentación, entre lo masculino y lo femenino, entre el yo y su otro. Son el lugar de una negociación que evoca la nostalgia de una totalidad perdida, mientras celebra la mezcla, la ambigüedad y la mutabilidad. La figura andrógina emerge entonces como un símbolo de resistencia frente a las categorías rígidas que históricamente han organizado la experiencia del cuerpo; siendo síntesis armoniosa en proceso continuo de recomposición.

El mito es una herramienta crítica para pensar el presente desde la narración ancestral, indaga más allá de la ilusión de restaurar una unidad perdida, habitando las posibilidades que surgen en el espacio entre las mitades, la exposición invita a reconsiderar cómo las identidades se construyen, se dividen y se vuelven a imaginar, un recordatorio de que la identidad puede ser múltiple, cambiante y, sobre todo, incompleta.

Cali 2026

Deja un comentario